
Debo confesarlo: en mi cerebro la palabra << fin >> hace un estruendo colosal, definitivamente marca un hito. No es para menos, asimilar un algo << finito >> es casi antinatural. Nos cuesta aceptar la ausencia de cualquier elemento al que nos hemos adaptado.
Ahora bien, ¿Concebir el fin del mundo? Es totalmente rudo y totalitario ¡! O_o pensar en un instante, y luego simplemente no existir y no poder seguir pensando … Y me pregunto lo siguiente: ¿Por qué nos preocupa un hecho del que no tenemos ningún control aparente?, algunos dirán que está en nuestras manos ahorrar recursos, reducir la emisión de radiaciones, y mil circunstancias más. Y es cierto, como también lo es que el fin puede llegar en cualquier momento, y debido a una razón inconcebible, o simplemente poco esperada: llámese asteroide, catástrofe natural, epidemia, o rostizada directa por parte del sol. En fin! ¿Creen ustedes que van a dar mayor provecho a su vida solo por asumir que el mundo se agota?
Hacer una predicción de semejante calibre, es tanto como jugar a una lotería que todavía no ha sido impresa. Es seguro que todo tiene un fin, eso lo sabemos, y entonces es fácil para cualquier individuo escribir una profecía: el mundo va a terminar. Y eso ¿qué tiene de extraordinario? Esa afirmación se basa en un hecho que ya conocemos: todo posee un ciclo de vida útil
Y para finalizar no les voy a escribir cosas como << lo que importa es disfrutar el presente, y que vivan felices >> Solo puedo escribirles que seguramente si se acaba el mundo ya han leído este post y me doy por bien servida, y además puedo escribirles otra cosa: especular constituye una contumacia de alta degeneración.
Buen tiempo y hasta la próxima
No hay comentarios:
Publicar un comentario